Simplemente ¡Genial!

administración de recursos humanos

Los últimos tres años que he vivido al frente de mi negocio me han dejado al punto de la extinción de mis ya de por sí escasos capilares craneales. Haber confiado en el pago puntual que recibiría del gobierno a cambio de los bienes y los servicios que mi empresa le vendió, hoy me tiene en ascuas, en vigilia y con pesadumbre.

administración de recursos humanosDurante ese tiempo, que a mí me ha parecido eterno, he tenido que sortear un sinfín de malos momentos, de tiempos penosos y de lapsos llenos de angustia pues todo, me parece, se ha unido en mi contra: aumento en los costos de las materias primas, incrementos salariales, elevación de precios en las tarifas de electricidad, alza en los precios de los combustibles, intereses bancarios elevados, robos y asaltos a mis trabajadores, y un larguísimo etcétera.

Por si todo lo anterior fuera poco, los planes gubernamentales de ajustar los precios de los combustibles a partir del primer día de este incipiente 2017, ha motivado que en la primera semana de enero dos clientes me hayan llamado para avisarme sobre el cierre definitivo de sus negocios y, apelando a la buena relación que tuvimos, me solicitan una renegociación de los adeudos que sus empresas tenían con la mía. ¡Vaya panorama!

Debo decir que mi empresa es familiar. En ella laboramos dos de mis hijos y yo, amén de 80 trabajadores que se encargan del buen funcionamiento del negocio. Hasta hace muy poco tiempo estaba segura que mis dotes de administradora eran buenos pues en el transcurso de veinte años había logrado expandir mi pequeño negocio conformado por cinco personas en total y con un capital inicial de 200 mil pesos a una empresa que en la actualidad cuenta con casi 100 elementos y con un capital que se ha multiplicado gracias al esfuerzo y tesón de todos.

No obstante que el crecimiento de mi empresa ha sido notable y notorio, la permanencia y la seguridad del negocio y de mis trabajadores me preocupa debido a la inestabilidad que el futuro ofrece. Debido a ello me puse a estudiar las mejores alternativas que podía encontrar y que me brindaran seguridad y confianza no solo a mí, sino a todos. Después de mucho pensar y evaluar los hechos decidí contratar los servicios outsourcing para la administración de los recursos humanos y de la nómina del personal que labora en mi empresa, estoy cierto que mi decisión fue acertada.

Hoy me siento tranquila, feliz y segura pues la permanencia y la prosperidad del negocio están mejor resguardadas, mis trabajadores se sienten igualmente contentos y confiados y en la empresa hay un ambiente de paz y tranquilidad. Ello es simplemente ¡Genial!